Me cede estos textos su autor, mi hermano, Angel Gayúbar, a quien le pedí ayuda para documentar este Blog, y me ha enviado su artículo sobre la curiosa historia del Cementerio de Graus (Huesca):

 

El cementerio de Graus

“El cementerio de Graus es uno de los más nuevos de la provincia de Huesca, ya que tiene poco más de 40 años, y no es especialmente bonito pero tiene una singular historia. El recrecimiento del pantano de Barasona inundó en 1969 el camposanto anterior y, como restitución obligatoria por el daño causado, Confederación Hidrográfica del Ebro se vio obligada a construir uno nuevo por encima de la línea de las aguas embalsadas. No puso mucho interés la CHE en hacer bien las cosas y de forma bastante chapucera quiso cubrir el expediente con un cementerio construido deprisa y corriendo y que amenazaba a ruina nada más finalizarse.

Eran otros tiempos y entidades como la CHE tenían un poder casi omnímodo contra el que era muy difícil revelarse. Pero, para sorpresa de propios y ajenos, el ayuntamiento de Graus se negó a aceptar la obra por dignidad –y por el temor de tener que arreglar la chapuza con unas arcas municipales siempre mermadas- pese a unas presiones que debieron ser tremendas. Así que, entre sus numerosas posesiones, la CHE fue la –no muy orgullosa- propietaria del cementerio grausino durante largos años.

Periódicamente realizaba puntuales trabajos de mantenimiento y mínimas obras de acondicionamiento e intentaba endosar el edificio a los sucesivos ediles que fueron tomando posesión del ayuntamiento sin que el intento colara porque persistía el problema de fondo de la pésima construcción del recinto y de la necesidad de realizar profundas reformas estructurales.

Una situación con tintes surrealistas que se prolongó hasta casi finalizado el siglo cuando, con la problemática del proyecto del pantano de Santaliestra como telón de fondo, la CHE asumió de una vez por todas las reclamaciones grausinas y acometió los trabajos imprescindibles para que el ayuntamiento ribagorzano pudiera por fin recibir la obra y considerar como propio este camposanto.”