Esta entrada es una continuación de la que versa sobre los Guerreros de Xian y, en concreto cuenta la historia de las figuras femeninas halladas en el Mausoleo de Han Jing Di (emperador posterior a Qin Shi Huang Di, el del Mausoleo de “los guerreros de terracota).

Como decíamos, en el Mausoleo de Han Jing Di, las figuras de terracota tienen 1/3 del tamaño de las de Qin Shi Huang, y también éstas son más variadas (no son sólo guerreros) y representan más aspectos y estratos de la sociedad de su época. Hay muchas figuras femeninas con excepcionales detalles, sus rasgos incluso están maquillados y llevan ropajes lujosos: son las mujeres del harén.

 

En la época de la Dinastía Han occidental, el sistema de harén fue la única característica del sistema imperial que se conservó de la época de la Dinastía Qin.

Además de su mujer, la emperatriz, el emperador tenía varias concubinas favoritas, que llevaban estilos de vida extravagantes y gozaban de un estatus privilegiado. Se referían a ellas como Madam o Lady.

Había una jerarquía según la preferencia del emperador y el protocolo era muy estricto. Aquellas que incumplían las reglas o caían en desgracia a los ojos del emperador  eran exiliadas de la corte. Entonces vivían separadas, en lo que se conocía como el Palacio del Frío. Sin embargo, las favoritas del emperador podían ir ascendiendo hasta conseguir un poder considerable, especialmente si le daban un hijo varón y principalmente si su hijo luego heredaba el título de emperador de su padre.

La tradición de la devoción filial, implicaba que los hombres, incluso los emperadores, debían una obediencia  y un respeto estrictos a sus madres y abuelas. Las emperatrices podían, y de hecho lo hacían, dar órdenes en la Corte Imperial, e incluso influir en asuntos de estado a través de sus hijos.

Han Jing Di consultaba a su madre, cuyo palacio estaba unido al suyo a través de un puente, todos los asuntos de estado. Y Han Jing Di permitió que su abuela y su madre eligieran a su primera mujer, la Emperatriz Bo, a pesar de que a él no le gustaba. Pero se vio obligado a ocultar sus reticencias y a esperar a la muerte de su abuela, antes de echar a la emperatriz Bo de su corte.

Despues de la temprana muerte de Bo, Han Jing Di pudo elegir una nueva emperatriz. La elección obvia parecía ser una concubina llamada Li, que le dio al emperador su primer hijo varón, llamado “Príncipe Heredero”. Sin embargo, Han Jing Di había adquirido una nueva favorita, Wang Zhu, que le había proporcionado un hijo aún más joven.

Li, a pesar de ser la segunda en favores del emperador, aún tenía la mejor posibilidad de ser nombrada emperatriz,  ya que su hijo era el heredero. Pero cometió un error fatal, se enfrentó a la hermana del emperador que pasó a convertirse en una aliada de Wang Zhu.

Los historiadores cuentan que Li odiaba a la hermana del emperador, la Princesa Piao, porque ésta a menudo elegía a hermosas mujeres como concubinas de su hermano. La Princesa Piao quiso poner fin a esta disputa, ofreciendo a Li, a su hija Chen Jiao como esposa del hijo de Li, pero ésta se negó. La Princesa Piao, al prever el estado en precario en que quedaría si Li se convirtiera en emperatriz, llevó a cabo un plan alternativo: ofreció a su hija Chen Jiao como esposa del hijo de Wang Zhu, además comenzó a indisponer a su hermano contra Li, el cual finalmente le hizo caso. Han Jing Di envió a Li al Palacio del Frío en arresto domiciliario y degradó a su hijo, nombrando al hijo de Wang Zhu, príncipe heredero, y a Wang Zhu, su emperatriz, su segunda esposa.

La emperatriz Wang Zhu conservó el favor del emperador hasta su muerte, convirtiéndose en un miembro muy influyente de la Corte. Cuando llegó el momento, su hijo heredó el puesto de su padre, convirtiéndose en el admirado y venerado emperador Wu, que gobernó durante el periodo más próspero de la Dinastía Han.

 

Es posible que el ascenso al poder de Wang Zhu parezca sorprendente, teniendo en cuenta que el emperador podría haber elegido a la mujer que quisiera. Ella no provenía de una familia noble y antes de llegar al harén, ya había estado casada y tenía una hija.

Aún así, su historia no es atípica, belleza, inteligencia y talento, en lugar de sangre noble y virginidad, eran las cualidades básicas para entrar en el harén.  No había escasez de solicitudes. Una mujer tenía pocos medios para conseguir  una buena posición social y riquezas. Las niñas estudiaban música y baile desde la infancia para ser admitidas en él.

Pero también había riesgos.  La política, tal y como descubrió Li podía ser brutal y la Corte podía estar repleta de intrigas. Pero incluso para las perdedoras había ciertas compensaciones. Aunque hubieran sido exiliadas al Palacio del Frío, conservaban sus comodidades y su posición social, y finalmente acabarían volviendo a la Corte, para ser enterradas en el Mausoleo del Emperador.